Hace un tiempo la gente del CIS se quejaba de una filtración de información que habÃa sido robada antes de hacerse pública. El ridÃculo viene cuando se descubre que era el propio CIS el que la habÃa publicado dicha información sin apenas seguridad. Otro ridÃculo lo hizo alguien cercano a Facebook al distribuir un documento electrónico en PDF con información tachada, pero accesible con un simple Copy-Paste.
Además, últimamente, el “hacking for dummies” es una realidad (véase un ejemplo con un vÃdeo para recuperar las contraseñas de windows, o véanse los videotutoriales diversos que se cuelgan por ahÃ). Tal vez tendrÃamos que empezar a defendernos de nuestras propias carencias (lo digo para no hacer el rÃdiculo) aprendiendo que las contraseñas son como la ropa interior:

Hace tiempo que el concepto de web 2.0 ya no se relaciona de una manera tan fuerte como antes con aquel movimiento de diseño y usabilidad diferente que permitÃa a los usuarios disfrutar de interfaces mucho más amigables y rápidos. De un tiempo a esta parte, el concepto está Ãntimamente ligado a la capacidad de relación entre los usuarios a través de la web.
Como parte de esta filosofÃa, las corporaciones están adentrándose y van apostando por el uso de las herramientas visuales y de comunicación que se van creando e integrando en una telaraña cada vez más compacta y menos redundante. Hay quien se atreve a ir organizando y ayudando a desengranar este concepto a modo de consejos como:
O a modo de artÃculos que ayudan a aprovecharse de tecnologÃas, metodologÃas y herramientas:
Por último, dejar un enlace al blog de Paco Ros que recomienda ver en vÃdeo una de las ponencias más interesantes del foro d’innovació que se celebró en Palma de Mallorca hace unos meses: Economia de la innovació o innovació de l’economia? (en català ). Este artÃculo de Paco me ha hecho recordar que ya me habÃan hablado de esta ponencia y de su interesante valor.
Ningún trabajo se puede realizar sin conocer la técnica. Es ridÃculo pensar que un pintor pueda pintar sin saber como manejar los pinceles, o sin haber observado a los maestros. Reconozco que no conocia a Jorn Utzon antes de que le concedieran, a tÃtulo póstumo, la medalla de oro de la comunidad de las Islas Baleares. Él fue un famoso arquitecto residente en Mallorca. SÃ, su obra más famosa fue la ópera de Sydney, pero en nuestra pequeña isla dejó algún ejemplo de su fascinante técnica.
Me gustarÃa que no sonara pedante, pero ese es mi objetivo como programador. Jorn Urtzon consiguió unir lo que parecÃa imposible: utilidad y belleza. Sé que la arquitectura está considerada un arte, pero estaréis conmigo en que es diferente del resto (pintura, música, danza, …). Una casa, como un programa informático, debe cumplir un primer mandamiento: ser útil. Está claro que no nos podemos medir con un genio, pero sà aprender de los elementos subyacentes de su obra.
El debate no se acaba aquÃ. ¿Para qué vamos a diseñar un proyecto digno del Pritzker si el usuario no lo va a apreciar? No lo sé. Podemos apelar a la ética del trabajo, a la satisfacción de la obra bien hecha o, simplemente, a la fascinación por la técnica: lo he hecho asà porque me resulta más bello. De forma justificada o no, todos necesitamos encontrar la belleza en nuestra obra, aunque sea algo tan feo como un programa informático.
Javier Jofre (12-May-2010)
Gracias a O'Reilly, podemos asistir vÃa online y de forma gratuita a algunos cursos sobre desarrollo en Java para Android. Próximamente (en unos dÃas) empieza el curso de creación de un cliente twitter. Espero que lo disfrutéis.