Archivado el Diciembre, 2008



Javier Jofre

Caída y auge del sector software (y VII)

Autor: Javier Jofre. Archivado en Gestión
31/Dic/2008  

Los últimos parámetros que no hay que olvidar son:

Sintonización de objetivos: Un fenómeno interesante a tener en cuenta para poder ver un auge en el sector del desarrollo de software es el índice de empresas y técnicos que trabajan conjuntamente para cumplir un objetivo que les hará ganar a todos. Por lo general, las empresas entre ellas se consideran competencia, y tienen que hacer un cambio mental para orientarse hacia la cooperación (p.e. un mismo proyecto con un mismo cliente donde cada una de las empresas aporta lo mejor que sabe hacer y culminan en un éxito al estilo ganar-ganar). Los técnicos de igual forma, cooperando y sintonizando sus objetivos personales con los de la empresa ayudarán de una forma vital al resurgimiento del sector. Aunque hay que trabajarlo desde el primer día, los efectos visibles seguramente serán a medio plazo. 

Grado de formación: La especialización cierra las puertas a los técnicos y a las empresas en época de crisis, por lo que un aumento en la formación (mejores especialistas y en múltiples materias) genera una herramienta muy útil para aumentar el grado de cambio. No obstante, las puertas a la formación gratuita se están cerrando, por lo que es necesario que se busquen alternativas adecuadas para el fortalecimiento de la formación técnica. Tal vez este sea uno de los parámetros más complicados de girar en sentido positivo a medio plazo, y es posible que haya que esperar algo más de tiempo.

En definitiva, el que sobreviva los dos próximos años posiblemente vea como el sector vuelve a encaminarse hacia el auge, eso sí, con un cambio esquemático del negocio espectacular.

Javier Jofre

Caída y auge del sector software (VI)

Autor: Javier Jofre. Archivado en Gestión
30/Dic/2008  

Una vez soltado todo el rollo de la caída y de cómo se notarán sus consecuencias, estaría bien pensar en los parámetros e indicadores a tener en cuenta para poder decir que entramos en el auge. También estaría bien pensar cúando acabará siendo una realidad dicho auge:

Autoconfianza: El problema de una burbuja de valores, es que tendemos a depender de terceros en el esfuerzo para la resolución de problemas. En el momento en que esto cambie y nos demos cuenta de que ni un tercero (incluso el estado) solucionará nuestros problemas y nos pongamos a ello (bastará en pensar cómo solucionarlos por nosotros mismos, ver indicios de causa-efecto y resultado satisfactorio), entonces habremos entrado en el camino de la recuperación. Eso sí, los resultados satisfactorios no suelen ser a corto plazo, por lo que calculo que un par de años la autoconfianza de los técnicos y de las empresas de desarrollo de software empezará a subir.

Grado de cambio: Una de las cosas que estamos viviendo en los diferentes sectores industriales y de servicio, es la adaptación de las empresas y las personas al decrecimiento del mercado. Si el mercado fuera una mancha en 3D veríamos como es un monstruo amórfico que se va moviendo según los acontecimientos, rumores y muchos otros parámetros, pero lo que es seguro es que su volumen va decreciendo. En muchos sectores, esa mancha es un trozo muy localizado y con unas reglas muy concretas (véase el sector del automóvil) y su contracción hace que las empresas se contraigan también. Sin embargo, en nuestro sector tenemos la suerte de que nuestro mercado es todo el mundo y cualquier negocio. La transversalidad de las soluciones posibles que pueden generar las TIC va más allá de los sectores y de la geografía, por lo que nuestra mancha no es un mercado localizado, sino es todo el mercado. En el momento en que salgamos fuera de las fronteras y empecemos a vender proyectos o productos en sectores diferentes a los que teníamos trazados como “habituales”, estaremos incrementando nuestro grado de cambio y viendo la luz a la crisis de producción. Creo que en un par de años notaremos un cambio mental en las empresas y en los técnicos.

Aunque no estoy de acuerdo con al afirmación de que programar es como jugar al Super Mario Bros, sí creo que hay un alto nivel artístico en la creación algorítmica, y esa creatividad de los técnicos e ingenieros rebota en las decisiones de los directivos. Por ello, estoy seguro que la combinación entre gestión, investigación y creatividad está ayudando y ayudará a que el sector vuelva a asomar la cabeza por encima del listón.

Carlos A. García

A vueltas con los errores

Autor: Carlos A. García. Archivado en General
30/Dic/2008  

Imaginemos que un dependiente nos cobra de más por un producto que le hayamos comprado. Con el tíquet en la mano nos dirigimos a la tienda y le explicamos la situación. Si no ocurre nada raro, el dependiente nos pedirá disculpas y nos dará la diferencia. Quiero ir un poco más allá ¿De quién ha sido la culpa? Posiblemente de la persona que nos ha dado el cambio, que se ha hecho un lío con las monedas. Tal vez la equivocación viene por un producto mal etiquetado, una introducción de tarifas errónea, … Es decir, entendemos que ha habido un error humano en alguna parte del proceso.
Desde que el comerciante decide poner un producto a la venta, existen herramientas que le ayudan a hacerlo: un ordenador donde introducir los precios, una máquina de etiquetar y una caja registradora que nos dice el cambio que se debe dar. Valoremos otra posibilidad: el tíquet es erróneo por un error del ordenador al imprimirlo. Es decir, el error no es humano, sino “informático”. En tal caso, y sólo en uno similar o equivalente, podríamos aceptar que la máquina se ha equivocado. Aun así, la cosa no está tan clara: alguien no ha validado que todo es correcto. Pero bueno, dejémoslo estar, que debo llegar a lo que los medios de comunicación entienden como “error informático”.
Vía Menéame he leído la noticia de que el ayuntamiento de Barcelona ha cobrado mal los tributos por un error informático. Si leemos la noticia con atención, econtraremos esta perla: “[...]contenía un error en la fórmula destinada a calcular el importe de los intereses de demora extemporáneos[...]”. O sea, que el error es informático porque alguien había escrito mal una fórmula. ¿Si la fórmula estuviera escrita a boli el error hubiera sido del papel o del propio bolígrafo?
Pero la cosa no queda aquí. Hoy leo en El País que un error de seguridad en Vodafone ha propiciado que algunos clientes vean la información personal de otros clientes. El error afecta a nada más y nada menos que 800.000 personas (el 0,05% de 16.000.000 millones de clientes). ¿Se ha producido un error de seguridad, tal como nos dice el titular? Por lo poquito que sé de programación, no. Nadie ha intentado atacar al sistema para obtener resultados no permitidos: parece un típico error de programación. ¿Error infromático? Otra vez no. Error humano de las personas que han realizado, supervisado y dado por bueno el sistema de autenticación.
Debemos modificar nuestro lenguaje: no más errores informáticos cuando hablemos de errores producidos por personas que utilizan el ordenador como herramienta. Una pregunta para acabar ¿Por qué cuándo alguien se estrella en la carretera decimos que ha tenido un “accidente automovilístico” y no un “error automovilístico”?