Archivado el noviembre, 2008



Carlos A. García

Marketing democrático

Autor: Carlos A. García. Archivado en software libre
24/nov/2008  

El sábado estuve hablando con unos amigos sobre los objetivos de la publicidad. El problema principal de la publicidad es la exageración: “aun más blanco”, “más limpio imposible”, … ya sabéis a lo que me refiero. Serás feliz si te compras un coche, tu vida cambiará con tu nueva televisión. Estos mensajes tienen sentido cuando el receptor del mensaje es ingenuo o crédulo… y el medio utilizado para la comunicación es unidireccional: televisión o radio, por ejemplo.

Colaboración entre proveedor y cliente. Esa es la clave para lanzar un mensaje personalizado y adecuado a las necesidades individuales de cada empresa. Lo que nosotros intuitivamente podemos suponer, ya ha sido llevado a cabo por los autores del blog “Marketing Democrático“, según he podido leer en “El País“.

Ahora es cuando aprovecho el contenido de la entrevista y lo llevo a mi ámbito: desarrollo de software a medida. En contraposición a la compra de un producto ya elaborado, el software a medida no le dice al cliente qué es lo que necesita: es el cliente el que conoce su negocio y el que me tiene que decir a mí qué es lo que quiere y cómo (asesoramos, que para eso estamos). Si el software, además de ser a medida es libre, permite que múltiples empresas accedan a él; los gastos se reparten, las funcionalidades se comparten y se aportan múltiples puntos de vista a la hora de resolver un problema.

Cuando escribo un artículo como éste, me siento en parte como uno de esos charlatanes del oeste: “tengo la solución a todos sus problemas”. Yo, como informático, no le puedo arreglar el negocio a nadie. Mi trabajo es otro; ayudo, optimizo, aporto soluciones, pero no hago milagros.

Carlos A. García

¿Hay alternativas?

Autor: Carlos A. García. Archivado en Microsoft, Seguridad
21/nov/2008  

Advertencia: Si eres linuxero, este post te resultará pueril. Si eres de windows convencido, mejor no lo leas. Podrías llegar a tener malos pensamientos.

No hace mucho tiempo me compré un portátil. Es el ordenador principal de mi casa, ya que no tengo sitio para dejar una torre fija. En fin, lo típico: me vino con el Windows Vista ya instalado. Antes de salir de la tienda, aproveché una licencia de las que disponía de XP para hacer un downgrade (bajar un nivel) del sistema operativo y dejar instalado windows XP.

Al poco tiempo de comprar el portátil, decidí que mis datos eran importantes (hay fotos, por ejemplo) y compré un disco duro externo de 500 GB para hacer copias de seguridad. El disco duro se rompió la primera vez que lo utilicé. Esperando la garantía, no he comprado otro (fallo mío, lo sé). La cuestión es que ayer el ordenador falló. El disco duro estaba dañado y no pude recuperarlo con el cd de Windows.

Con todo el dolor de mi corazón, y sin poder echarle la culpa a nadie (fallo mío todo), formateé el disco duro, instalando otra vez el XP. Me encontré otra vez en la casilla de salida: teniendo que instalar drivers, configurar redes, etc.

Si hasta ahora no había instalado Linux era por una cuestión de practicidad. Mi familia utiliza el ordenador, y yo ya me veía explicando que “aquí no hay Mi PC” o “no, cariño, no tenemos el Word”. En fin, esta vez estaba dispuesto a, al menos, intentarlo. Siguiendo las instrucciones de Toni Serna me puse manos a la obra, decidido a dedicarle el tiempo que hiciera falta. Ejem. ¿dije tiempo?  ¡Si a la media hora estaba consultando la cartelera mientras escuchaba música! La única dificultad fue realizar las particiones así como yo las quería, pero que conste que él las puede hacer automáticamente.

Respuesta al título del post: por ahora sí. Ya explicaré la experiencia más adelante …

Carlos A. García

Manuel Castells

Autor: Carlos A. García. Archivado en General, SAP
20/nov/2008  

Hace ya días que quería escribir unas líneas sobre Manuel Castells. Desde que se hizo público que ha ganado el “Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política 2008” he estado reflexionando sobre qué podía añadir yo a la hora de hablar de una persona así. Mi conclusión es muy simple: nada. En parte, yo soy el producto de las reflexiones de este hombre. Es uno de los sociólogos que más ha aportado a la definición de la sociedad tal como hoy la conocemos, separada por la frontera de la tecnología. Por una parte tenemos un mundo global, sin barreras. Por el otro, seguimos sintiéndonos locales: de un pueblo, de un barrio, … No pretendo resumir sus múltiples libros en una línea, ni mucho menos. Simplemente quiero poner de manifiesto lo importante que resulta poder analizar la tecnología y sus repercusiones sobre las estructuras mentales humanas

En fin, como dicen Gomaespuma, “Enhorabuena a los premiados”. Nuestro reconocimiento al que fuera en su momento el profesor más joven de la Universidad de París y uno de los sociólogos más citados del mundo.

Cualquiera de sus libros analizando la nueva sociedad es recomendable. Os recomiendo que le echéis un ojo, al menos para entender la magnitud de la cuestión.